Rosa mosqueta

Reafirma tus labios, hidrata y suaviza.

No vamos a ser nosotros quienes digamos que el aceite de rosa mosqueta es milagroso, es que lo es. Nutre de forma asombrosa todo lo que toca y no solo eso, ayuda a regenerar las células (por eso va tan bien para disimular cicatrices o estrías) y como consecuencia, reafirma los tejidos. Digamos que es un superpower para la piel de cualquier parte de tu cuerpo. Hidrata y suaviza, y a su vez, ayuda a reafirmar la piel y aportando un aspecto más joven. ¿Quién no quiere este superpower? Todas y todos, ¡sí señor!

Semilla de uva

Contribuye a la restauración natural de los labios.

Ya lo decían los egipcios y los antepasados de la medicina actual, la uva tiene numerosas propiedades medicinales. La más destacada es la de restaurar la protección natural de la piel, dotándola de mayor flexibilidad. El aceite de semilla de uva tiene una alta concentración de ácido linoleico. Ése es uno de los ácidos que el cuerpo no genera por sí solo y tiene que obtener del exterior. Pues ¡let’s do this!

Semilla de sésamo

Antioxidante e hidratante para pieles sensibles.

El sésamo no solo está rico y condimenta muchos platos o salsas de nuestra gastronomía. Tiene un superpower antioxidante natural: la sesamina y la sesamolina. Ya sabrás que antioxidante es sinónimo de anti-enveje-cimiento. Dicho queda. Por otro lado, diversos ensayos clínicos han demostrado que aplicando el aceite de semillas de sésamo, la piel se suaviza y disminuye considerablemente la pérdida transepidérmica de agua. Ideal para las pieles más sensibles.

Frambuesa

Fotoprotección y amplio espectro de UV.

El aceite de frambuesa, además de provenir de un fruto precioso y delicioso, tiene propiedades únicas para proteger tu piel de los rayos solares. Sus vitaminas A y E y los ácidos omega 3 y omega 6 hacen de él un superpower antioxidantes e hidratante, ideal para todo tipo de pieles y especialmente útil para las más sensibles. Shhh! Y esto es súper secreto: actúa como reparador para la piel. No podemos pedirle más a un fruto tan pequeño pero tan poderoso. Don’t you?

 Nuez de coco

Labios más firmes, elásticos e hidratados.

Nadie negará que el aceite de coco tiene múltiples cualidades casi para todo. Pero es que la nuez de coco tiene un superpower de hidratación total que favorece propiedades de firmeza y elasticidad para la piel durante más tiempo. Y su magia no acaba aquí, las pieles secas lo adoran porque contribuye a frenar de inmediato la pérdida transdérmica de agua de la piel. ¡Hurra!

Aceite de algodón

Restaura la barrera natural de tu piel

El aceite de algodón tiene las cosas muy claras, es relajante y purificante para tu piel. La pérdida de agua y la carencia de ácidos grasos esenciales pueden secar, arrugar o descamar los labios. Ahí es donde el aceite de algodón luce con todo su esplendor. Hidrata y relaja nuestra piel y remata con su acción antiséptica, purificando tu piel. No piel que se resista a estos dos súper poderes. El trote diario de tu piel, expuesta a múltiples agresiones diarias, te lo pedirá a gritos. You choose!